La discapacidad se puede vencer, el secreto está en ti ¡QUERER ES PODER!
LA INVERNAL DE MOTORLAND 2016
El
fin de semana del 16-17 de Enero de 2016 se celebró la VI edición de La
Invernal de Motorland en Alcañiz (Teruel), un fin de semana de puertas abiertas
del Circuito de Moto GP para Atletas, ciclistas, patinadores, handbikers y
curiosos. Ya son 4 ediciones consecutivas con participación de handbikers, un
deporte que se consolida, con mayor número de participantes y nivel.
El
sábado 16 se celebró los entrenamientos libres o prueba contrarreloj. Tras una
hora de rodar por el circuito, la vuelta más rápida se computa como
clasificatoria para ver quien salé desde la “pole” el domingo. El día era
desapacible, hacía mucho viento y la sensación térmica era de mucho. Los
resultados de los handbikers fueron pobres, fue imposible mejorar el record de
circuito. Si en 2015 lograba dar la vuelta de 5 km en 10:19, este año lo hacía
en 10:59, 40 segundos peor. El viento en contra en la subida de Motorland, hizo
imposible mejorar el registro, no obstante logré la “pole”.
La
prueba del domingo consistía en 100 minutos de handbike, el handbiker que pueda
dar más vueltas en ese tiempo, gana La Invernal 2016. Motorland es la primera
carrera del año, ninguno de los participantes llega en las mejores condiciones
de forma pero sirve para alegrar un poco el corazón después de tanto
entrenamiento de base. Personalmente, planteo la carrera de Motorland como una
forma de ver mi progresión anual y ver como he mejorado de un año a otro. En la
edición del 2015 fui capaz de recorrer 45 km en los 100 minutos, este año mi
objetivo era llegar a los 50 km. Para ello debía dar las vueltas de 5 km por
debajo de 11 minutos, objetivo ambicioso pero había que intentarlo.
Arrancó
la carrera de 100 minutos a las 15:00h. El día era primaveral, el viento había
desaparecido y hacía un calor excesivo para esta época del año. Con una
parrilla en formación de 14 handbikers, comenzó la prueba. La salida no fue muy
rápida. Se formó un grupo de cabeza con 6 handbikers que hizo la subida en
grupo.
Al
llegar a la curva del sacacorchos, contra peraltada y muy rápida, si trazas
mal, es fácil perder la rueda del grupo handbikers, así que entré en la curva
en segunda posición, adelantando por el interior al handbiker de cabeza. Otro
compañero me siguió y al salir de la curva, abrimos al grupo un hueco de 20-30
metros que se hacen irrecuperables si los perseguidores no colabora en la
persecución. Con Luis Miguel Marquina, nos escapamos en solitario.
Luis
Miguel es más grande y pesado que yo,
apretó en la bajada y volamos hacía el primer paso por meta ampliando la
distancia con los perseguidores. En la subida, retomé la cabeza y la mantuve
hasta la bajada donde Luis Miguel pasó al relevo. Y esa fue la tónica de casi
toda la carrera. Uno hacía la subida y el otro la bajada. Funcionamos a la
perfección, como un buen equipo. Rodábamos todas las vueltas por debajo de 11
minutos, estaba logrando el objetivo marcado pero los minutos pasaban y el
final se acercaba.
En
la bajada de la 7ª vuelta, ambos nos tomamos un gel, señal que los ataques iban
a comenzar. Luis Miguel fue le primero que cambió el ritmo. Abrió un hueco de
20 metros que se ampliaron a 50 metros en el pasó por la línea de meta. Apreté
los dientes y regule la intensidad hasta alcanzarlo a mitad de la subida, al
llegar a su altura, ataqué. Mantuvo la rueda un buen rato pero terminó cediendo
y coroné la subida en primer lugar. Fui a tope en la bajada donde sabía que iba
a perder tiempo y pasé por meta en primer posición. Observé el tiempo y calculé
que faltaban 10 kilómetros para terminar los 100 minutos. Podía lograr mi
objetivo de hacer 50 km así que mantuve la intensidad en la subida, trazando
con prudencia las curvas para evitar sustos.
Logré
el objetivo, rodar 50km en 100 minutos, mi tiempo fue 1:46:30, a 2:30 minutos
del segundo clasificado y a 5:38 del tercero. Los tres fuimos capaces de rodar
50 km dentro de los 100 minutos, algo no logrado hasta ahora y que dice la
mejora rápida que existe en este deporte.
Mi
valoración es muy positiva, mi mejor vuelta fue la 8ª, al final de la carrera,
cuando ataqué, haciendo un tiempo de 10:22, casi 40 segundos mejor que en la
crono del día anterior. Lograr estos tiempos en este momento de la temporada
son positivos, la progresión no para y eso me hace ser optimista respecto a lo
que tiene que venir.
El
objetivo para el 2017 ya está marcado en La Invernal de Motorland, hacer 55 km
en 100minutos. Rodar por debajo de 10 minutos cada vuelta de 5km, eso implica
ir a más de 30 km/h y subir más de 600 metros de desnivel positivo. Objetivo
ambicioso pero ilusionante. Querer es poder.
Agradezco
a todos los asistentes su presencia, llegaron desde rincones de toda la
geografía nacional Extremadura, Zamora, País Vasco, Valencia, Cataluña, Madrid….etc
GRACIAS
POR VENIR
"MALLORCA HANDBIKE TOUR 2015"
Una
de las pruebas más duras del calendario nacional de handbike es la Mallorca
Handbike Tour: 3 días de competición, largas distancias recorridas y muchos
metros de desnivel subido. Sin duda, un circuito que se adapta muy bien a mis
características y al que acudí ilusionado después de no poder hacerlo el año
anterior por una infección de orina.
El
jueves 22 de octubre viajé a Palma de Mallorca, de allí traslado al hotel Viva de Playa de Muro, todo perfectamente organizado para llegar a la reunión
explicativa de la prueba. Mucha presencia internacional con participantes de
Inglaterra, Alemania, Portugal, Polonia, Holanda…etc
A
las 6:50h sonó el despertado el viernes. Debíamos estar listos y en la
bicicleta a las 9h para ir pedaleando hasta la localidad de Pollenca donde se
disputaba la primera prueba de la Vuelta a Mallorca. Una contrarreloj de 13,1 km, sin grandes desniveles pero con
varios giros de 180 grados por rotondas que mermaban la potencia y la
velocidad.
Salí
de los primeros. Fue positivo, no enfrié
la musculatura esperando la salida. Arranque fuerte el primer kilómetro,
intenté mantener una potencia elevada pero sin pasarme, tenía miedo de vaciarme
antes de llegar a los últimos kilómetros. Estaba sorprendido con la potencia
que estaba moviendo, mis fuerzas no mermaban y aunque el paso por la rotonda
penalizada mis vatios, salía de curva con fuerza para lanzar la handbike y
mantener un ritmo constante.
Terminé
3º de mi categoría MH3, con un tiempo de 22:38 a una media de 35,6 km/h, a
escasos 20 segundos del ganador, el inglés Chris Madden y a 10 segundos
del alemán Lars Hoffman (ganador de la
carrera de Jerez de hace 1 mes). Satisfacción contenida, la contrarreloj me
encanta y no me gusta perder. El resto de los rivales estaba a más de 30
segundos así que a priori, entre nosotros debía estar el podio.
El
sábado 23 de Octubre, a las 9h, tuvo lugar la salida de la próxima etapa. 67
km, calificados como de media montaña, con subidas y bajadas contantes, que convertían
el recorrido en un auténtico rompe brazos.
Estaba
mal situado, el último del pelotón.
Arranqué con un plato 34, siendo que casi todos arrancan con el plato grande,
un 50-52. Eso me permite lanzar con
facilidad la bici en los primeros metros, lograr un buena velocidad punta y por
un hueco que encontré por la izquierda, llegué a la altura de los 10 primeros.
Plato grande y a mantener la rueda. Durante los 4 primeros kilómetros el ritmo
fue impresionante, si se cortaba el que estaba delante, era imposible enganchar
la cabeza de nuevo. Y eso me pasó a la
salida de una curva. El grupo se estiro, se fraccionó en varios pelotones y no
tuve la fuerza necesaria para engancharme al grupo delantero. Mis dos rivales
directos se escapaban y yo me encontraba pedaleando en solitario.
Tras
un rato de soledad donde no bajé la intensidad, llegó a mi rueda Vicente Arzo.
Pedaleamos juntos pero un grupo de ingleses que rodaba fuerte nos alcanzó. La
velocidad era elevada en el llano pero en las subidas, los ingleses flaqueaban.
Tras más de 10 kilometros sin ver rivales, observamos en la distancia al alemán
Lars Hoffman. Arzo hizo un esfuerzo increíble para llevarme a su altura.
Gracias Don Vicente.
Pedaleábamos
un pelotón de 10 personas y la velocidad era endiablada en las bajadas. A falta
de 20 km para meta, observamos en la distancia un casco blanco, los que llevan
los MH3, era el inglés Chris Madden junto al portugués Andre Sobeiro.
Contactamos con ellos. Intenté estar en
los primeros puestos del grupo para evitar cortes, ataques o cualquier
incidente. Tras pasar varias rotondas, el pelotón se corto y entré en línea de
meta con el mismo tiempo que el inglés y a 4 segundos del alemán. Todo estaba
por decidir en la etapa reina del domingo.
A
las 6:50h del domingo, sonó el
despertador. Había dormido mejor que ningún día y me sentía con ganas de
hacerlo bien. Llegaba mi terreno. 72 km y más de 900 metros de desnivel
positivo hacia el Cabo Formentor.
Me
situé en segunda línea de salida. Todos arrancaron más suaves, como sabedores de lo que estaba
por llegar. Rápidamente se formaron grupos según objetivos de cada uno. Un
alemán, un inglés, un portugués y un español nos fuimos hacia delante.
El
primer repecho de 3 km al 6-7% fue durísimo. Se subió a un ritmo increíblemente
elevado, como para hacer una selección cuanto antes. El inglés llevaba el peso del
grupo y no bajaba la intensidad. Todos
aguantamos pero en mi mente pensaba “como esto siga así, no aguanto el próximo
repecho”. Faltaba lo más duro, la subida al Cap Formentor. En los primeros
repechos, se alcanzaron rampas de más de 10%, fue allí cuando el alemán y el
portugués desistieron del ritmo impuesto por el inglés. Yo, mantenía la rueda del
inglés, quien me probaba con asiduidad con cambios de ritmo explosivos que a
duras penas respondía.
Coronamos
el cabo Formentor y me lancé primero en la bajada para tener más control en la
trazada de las curvas. Tras el primer descenso, comenzamos a subir, venían los
repechos más duros. El inglés llegó por detrás me sobrepasó e impuso un ritmo
infernal. Aguanté los primeros 300 metros, de continuar así, sabía que podía
reventar y sabía que todavía faltaba coronar el ultimo repecho de 3 km donde si
tenía fuerzas pensaba atacar. Me abrió un hueco y Chris se fue en solitario.
Me
llevaba una ventaja de 30 segundos así que apuré en la bajada para contactar
con él, a escasos 2 km de comenzar la última subida lo logré. Me había tomado
un gel y comenzaba la hora de la verdad. El inglés tomo la cabeza e impuso un
ritmo elevadísimo. Intente mantenerle pero no fui capaz. Me abrió un hueco
importante y pensé más en conservar la segunda posición que en ganar la Vuelta.
Acompañado
de Sebastián Mascaró, ciclista que
milita en un equipo profesional continental de Burgos, intenté mantener un
ritmo bueno de vatios pero sin vaciarme. Tras coronar, Sebastián se lanzó en un
descenso trepidante. Me marcaba la trazada de las curvas y alcancé más de 75
km/h en un terreno plagado de curvas peligrosas. Faltaban 18 km para meta. El
inglés iba por delante. Me llevaba los 20 segundos de la crono. No tenía contacto visual en las rectas así que supuse que la
distancia entre nosotros era importante. Planteé esos 18 km como una crono.
Regular un ritmo alto de vatios y mantenerme concentrado. Rodaba rápido,
alentado por varios ciclistas que se unieron
a mi ruta.
Tras
el esfuerzo, no pude contactar con Chris y entré en meta 1:30 minutos después. Mi ventaja con el alemán Lars Hoffman fue de
más de 7 minutos y así me alcé con el segundo puesto de mi categoría MH3 y el
7º puesto de la general absoluta, ganada por el Campeón Olímpico y del Mundo,
Rafal Wilk.
Sin
duda tengo mucho que mejorar, los mejores del mundo cada vez están más cerca
pero todavía falta mucho para llegar a su altura. Lo seguiré intentando y
espero que poco a poco, las distancias sean más cortas. Estoy con pruebas y
cambios en la handbike, dando los últimos coletazos a una temporada larga y
logro un gran resultado en Mallorca que me hace ser positivos de cara al 2016
donde daré lo mejor que tengo para lograr mi sueño. Querer es poder.
Gracias amigos del TEAM QUICKIE SOPUR, juntarnos siempre es una gran satisfacción. Felicitar a la organización por su gran trabajo y espero poder regresar el año próximo. GRACIAS
"CAMPEONATO DE EUSKADI 2015"
El
fin de semana del 19-20 de septiembre se celebró el Campeonato de Euskadi de
Ciclismo adaptado en las localidades de Andoain y Zarautz. Después de la
prueba de Jerez mis sensaciones eran mejores y tenía ganas de hacerlo bien.
El
sábado 19 de septiembre a las 15:30 h en Andoain, tomaba la salida en la prueba
contrarreloj. 4 km de lucha contra el crono. Debía completar 3 vueltas a un
circuito de 1,3 km.
Recorrido técnico ya que cada vuelta tenía dos giros de 180 grados. Debes reducir mucho la velocidad, trazar la curva rápido evitando hacer un recto y salir fuerte para lanzar la handbike.
Arranqué con fuerza, batiendo mi record de vatios del año (me he engordado 4 kilos este verano y eso se nota en los brazos) Mantuve una intensidad alta, regulando en la 2 vuelta para terminar dándolo todo en la última vuelta.
Termine 2º, a escasos 5 segundos del vencedor, el francés Yannick Le Graet, (handbiker de nivel que ha ganado la Bira de Bilbao en la categoría MH3 y con el que he competido en pruebas de Copa del Mundo). No estaba satisfecho con el resultado pero mis sensaciones no eran malas para la ruta.
Recorrido técnico ya que cada vuelta tenía dos giros de 180 grados. Debes reducir mucho la velocidad, trazar la curva rápido evitando hacer un recto y salir fuerte para lanzar la handbike.
Arranqué con fuerza, batiendo mi record de vatios del año (me he engordado 4 kilos este verano y eso se nota en los brazos) Mantuve una intensidad alta, regulando en la 2 vuelta para terminar dándolo todo en la última vuelta.
Termine 2º, a escasos 5 segundos del vencedor, el francés Yannick Le Graet, (handbiker de nivel que ha ganado la Bira de Bilbao en la categoría MH3 y con el que he competido en pruebas de Copa del Mundo). No estaba satisfecho con el resultado pero mis sensaciones no eran malas para la ruta.
El
domingo 20 de septiembre, a las 9 horas, tuvo lugar la prueba en ruta entre las
localidades de Zarautz y Getaria. Un circuito de 8 km, donde los participantes
debíamos dar 5 vueltas hasta completar 40 km.
El arranque fue lento, tomé la cabeza y tiré de ella los primeros kilómetros para descolgar algún rival pero no fui muy efectivo, 5 corredores nos destacamos del resto.
El arranque fue lento, tomé la cabeza y tiré de ella los primeros kilómetros para descolgar algún rival pero no fui muy efectivo, 5 corredores nos destacamos del resto.
Se
rodaba rápido y los cambios de ritmo era constantes. Durante las primeras
vueltas fui tomando sensaciones sin asumir riesgos, ni dar relevos. Observaba
que tras salir de las rotondas, me costaba alcanzar la ruedas de los rivales
así que decidí que en las ultimas vueltas debía llegar el primero a ellas.

Tras la campanada que indicaba la última vuelta, asumí la cabeza, observaba por el retrovisor los posibles ataques para reaccionar a tiempo. Quería atacar y cambiar de ritmo pero tenía la lección aprendida de Jerez (no atacar desde muy lejos), además el terreno no era muy propicio por el escaso desnivel, y sin duda, los rivales estaban fuertes para responder sin problemas a los cambios de ritmo.
Lo intenté tras el ataque de un francés. Busqué aprovechar su esfuerzo para lanzar un segundo ataque seco, no logré abrir distancias pero provoqué que un rival se descolgara del grupo.
Seguíamos 4 en cabeza. Trace la penúltima rotonda en primera posición. Planteé el final de carrera: “llegar a la última rotonda en primera posición, salir el primero y abrir un hueco para esprintar con fuerza ya que estábamos a 350 metros de meta”.
Conforme nos acercábamos al arco de meta, el ritmo se aceleraba, me situé en 2 posición, faltaba 1 km para meta. Cuando faltaban 100 metros para pasar por el arco de meta sin haber pasado por la última rotonda, aquello era un sprint en toda regla. “El final es antes de la rotonda” pensé y todos esprintamos.
Crucé la meta en 3 posición. Felicité al ganador, el francés vencedor en la crono y al segundo clasificado y continué pedaleando para dar una vuelta de decalentamiento. Tracé la rotonda que faltaba y volví a cruzar por meta recorriendo los 8 km del circuito.
Al regresar, pregunté por el final de meta y me dijeron que había habido un error de interpretación sobre la ubicación del arco de meta. Debíamos haber completado la vuelta, trazando la rotonda que faltaba. Mi sorpresa fue que me daban vencedor del XII Campeonato de Euskadi de Ciclismo adaptado en la categoría MH3 de handbike.
Tras la campanada que indicaba la última vuelta, asumí la cabeza, observaba por el retrovisor los posibles ataques para reaccionar a tiempo. Quería atacar y cambiar de ritmo pero tenía la lección aprendida de Jerez (no atacar desde muy lejos), además el terreno no era muy propicio por el escaso desnivel, y sin duda, los rivales estaban fuertes para responder sin problemas a los cambios de ritmo.
Lo intenté tras el ataque de un francés. Busqué aprovechar su esfuerzo para lanzar un segundo ataque seco, no logré abrir distancias pero provoqué que un rival se descolgara del grupo.
Seguíamos 4 en cabeza. Trace la penúltima rotonda en primera posición. Planteé el final de carrera: “llegar a la última rotonda en primera posición, salir el primero y abrir un hueco para esprintar con fuerza ya que estábamos a 350 metros de meta”.
Conforme nos acercábamos al arco de meta, el ritmo se aceleraba, me situé en 2 posición, faltaba 1 km para meta. Cuando faltaban 100 metros para pasar por el arco de meta sin haber pasado por la última rotonda, aquello era un sprint en toda regla. “El final es antes de la rotonda” pensé y todos esprintamos.
Crucé la meta en 3 posición. Felicité al ganador, el francés vencedor en la crono y al segundo clasificado y continué pedaleando para dar una vuelta de decalentamiento. Tracé la rotonda que faltaba y volví a cruzar por meta recorriendo los 8 km del circuito.
Al regresar, pregunté por el final de meta y me dijeron que había habido un error de interpretación sobre la ubicación del arco de meta. Debíamos haber completado la vuelta, trazando la rotonda que faltaba. Mi sorpresa fue que me daban vencedor del XII Campeonato de Euskadi de Ciclismo adaptado en la categoría MH3 de handbike.
Mi
alegría era contenida. No todos entendieron la situación y lo más triste es
pensar que yo lo sabía y no dije nada. De todo se aprende y seguro que la
próxima vez todos preguntamos donde termina la carrera.
"GRAN PREMIO HANDBIKE SKODA JEREZ 2015"
El 5
de septiembre, en plenas Fiestas patronales de mi localidad, Barbastro, acudí a
Jerez de la Frontera (Cádiz) para participar en el Gran Premio HANDBIKE SKODA
JEREZ.
La temporada la di por terminada
tras la participación en la Copa del Mundo de Elzach (Alemania) pero todavía
quedaba algo de gas en las venas así que bajé a Jerez con la ilusión de hacer
un buen papel.
La
lesión medular tiene muchos riesgos y uno de los más frecuentes son las
infecciones de orina. 20 días antes de acudir a Jerez, comencé con los antibióticos
para eliminar los bichitos, no fue suficiente con una tanda y tuve que tomar
dos, acabando el tratamiento poco antes de la prueba. El gas de las venas
estaba pero la fuerza de los músculos no.
En
Jerez se reunió una representación internacional de handbikers importante, el
nivel de la prueba subió y estar con los mejores se me atojaba complicado.
Me
situé bien en la línea de salida, arranqué con fuerza pero en los primeros
repechos el fuelle comenzó a fallar, los brazos no daban más y observé como los
mejores se me escapaban.
Me situé lejos de la cabeza, en un tercer grupo
perseguidor formado por 5 handbikers. Debíamos dar 10 vueltas al circuito de
velocidad de Jerez, unos 45 kilómetros. Estaba cómodo en el grupo, los relevos fueron
constante entre casi todos los miembros, rodábamos a gran velocidad y
disfrutaba del momento.
Planté el momento para atacar, debía cambiar de ritmo y no esperar al
sprint. La última vuelta sería un buen momento, a 4,5 kilómetros del final.
Tras pasar por la meta, me situé en cabeza e hice una cambio de ritmo fuerte en
pleno repecho, rápidamente abrí un hueco grande. Controlaba por el retrovisor a
los rivales. Las distancias iban incrementando. Faltaban 2 kilómetros y los
veía a más de 300 metros. Me sentía ganador del grupo.
Apretaba los dientes
para llegar pero los brazos comenzaban a flaquear. Faltaba 1 kilómetro y los
tenía cerca. “No puede ser, vamos, vamos, dale, dale” me decía. Justo antes de
hacer la última curva de meta, a 350 metros del final, un rival me adelantó. Mi
plan había fracasado. Intenté disputar el sprint pero otro compañero me
adelantó poco antes de cruzar la meta.
La
carrera me volvió a enseñar, a seguir aprendiendo. “Si no estas para muchos
cohetes, no ataques desde tan lejos”. Disfrute de la prueba, colaboré con el
grupo en los relevos y lo intenté a pesar de no estar en las mejores
condiciones.
En la clasificación final aparezco con 1 vuelta perdida respecto a
los ganadores y lejos de mi grupo, la razón es debida a la perdida del chip en las
últimas vueltas, no se computó mi tiempo real. Terminamos a escasos 20
segundos del 2 grupo y a más de 5 minutos de los ganadores.
Sin
duda correr en el Circuito de Velocidad de Jerez es un autentico placer,
magnífico asfalto y trazado que permite sacar medias de velocidad
espectaculares, sin necesidad de tocar el freno en toda la carrera así que os
animo a acudir en próximas ediciones.
“Chapeau”
a la organización que nos aloja en un hotel estupendo y nos agasaja con regalos.
Os dejo con la última foto, los miembros del equipo Team Quickie Sopur España. Si puedo, volveré. Gracias.
COPA DEL MUNDO de ELZACH (ALEMANIA)
Los días 24, 25 y 26
de julio se celebró en la localidad alemana de Elzach, una prueba de Copa del
Mundo de Ciclismo adaptado. Acudí con la máxima expectación, con muchos
nervios, entendía que parte de mi futuro como handbiker dependía del resultado
logrado allí.
Por lo general,
muchos deportistas logran su clasificación para los Juegos Olímpicos el año
previo. Van con sus selecciones al Campeonato del Mundo y si hacen un buen
resultado (1º, 2º o 3º) saben que irán a las Olimpiadas. Yo estoy muy lejos de
todo ello, primero por no estar en el grupo de la Selección Española y segundo
por estar lejos de los mejores del mundo pero tenía la esperanza de hacer un
gran papel en Copa del Mundo y comenzar mi sueño.
Mi sueño, “el cuento de la
lechera”: si lo hago bien, esperaba ser llamado por la Selección Nacional, tener
la oportunidad de participar el Campeonato del Mundo (una semana después en
Nottwil, Suiza), dar la campanada allí y ver de cerca la posibilidad de acudir
a los Juegos Paralímpicos del 2016. Soñar es gratis, e imaginación no me falta,
pero cuando entrenas y te esfuerzas por mejorar, tener un objetivo definido, es
vital para progresar. La realidad me puso en mi lugar.
Acudía a Elzach tras
una preparación intensa a 2000 metros de altitud en Valdelinares (Teruel), 15
días de series, mucho desnivel acumulado, todo planificado para hacer una buena
contrarreloj individual, una cronoescalada, corta pero ideal para mis
cualidades.
El viernes 24 de
julio a las 8:56 minutos comenzaba mi participación en la contrarreloj. ! 9 KM
A MUERTE ¡ Tras 40 minutos de calentamiento en el Bkool, rueda lenticular
delantera y casco de bicicleta Spiuk para crono, todo estaba preparado para las grandes citas.
Pero mis sensaciones en el calentamiento y los días previos no habían sido
buenas, no era capaz de llegar a los umbrales de vatios en las series cortas.
Sin duda estaba cansado, la Bira y las 36 horas de viaje, me habían pasado
factura. Intenté no pensar, sabía que la tensión de la prueba me daría un plus,
además iba a darlo todo.
Tras una arrancada con
fuerza para lanzar la handbike, intenté mantener un ritmo alto de vatios pero
no era capaz de lograrlo y tras el primer kilómetro, debí bajar la intensidad,
un 15% menos de lo que tenía pensado.
Me costaba subir de
pulso. Regulé toda la prueba y mantuve un ritmo constante, en el último km
quería darlo todo pero estaba sin energía. Terminé exhausto.
No estaba nada
contento con mi rendimiento. Había rendido al 93% de mi capacidad y esperaba
haber llegado al 105%. Experimenté una enorme decepción. Podría haberlo hecho
mucho mejor. No obstante, terminé en el puesto 10 de la general, a 2:47 minutos
del ganador, el suizo, Henz Frei, uno de los mejores handbikers del mundo. Fue
mi mejor resultado en Copa del Mundo, logré puntos UCI y quedé por delante de
deportistas que antes siempre me ganaban. Fui el segundo español por 5 segundos
y “el cuento de la lechera” se terminó ya que en una ruta muy ratonera y sin desniveles, mis
posibilidades de hacer un buen resultado eran menores.
Siempre digo, “más se
aprende de las derrotas que de las victorias”, sin duda, tanto mi entrenador
como yo, hemos aprendido a conocernos mejor y sacar conclusiones que serán
vitales para el 2016.
La noche de la prueba en
ruta, descansé mucho mejor que el día anterior, los nervios de la contrarreloj
no me dejaron dormir. Me sentía mucho mejor y en el calentamiento con el Bkool,
lograba con comodidad los ritmos de vatios en las series cortas. Podía hacerlo
bien.
Me situé perfecto en la línea de salida, con los mejores del mundo.
La arrancada fue
impresionante y perdí sus ruedas en los primeros metros. Había mucha
agresividad, roces en las curvas, choques en las defensas, gritos, así que
busqué un lugar cómodo para llevar mi ritmo e ir cogiendo ruedas.
Rodaba llevando
detrás a dos handbikers, observé un grupo grande de 4 handbikers y lo di todo
por llegar a su altura. El grupo era potente y fuimos absorbiendo corredores
hasta que formamos un grupo de 7 deportistas. Me posicioné en último lugar, el
ritmo no bajaba y las primeras vueltas fueron agónicas. Arriesgaba en las
curvas, entraba fuerte para salir con fuerza y seguir al grupo cuando se
estiraba. El trazado urbano era sinuoso, con muchas curvas cerradas que lo
convertían en peligroso. Debían completar 10 vueltas a un trazado de 4,7 km.
Tras realizar 5
vueltas, el ritmo no bajaba de intensidad. Debía arriesgar en las curvas y en
una de estas, rocé la rueda trasera izquierda con un bordillo pequeño, el
tubular reventó y tuve que abandonar la prueba. Son cosas de carrera, se va muy
al límite y calculé mal las distancias. Sin posibilidad de cambiarlo, sólo podía
retirarme.
La valoración es
positiva, descansé mejor y rendí mejor. Vuelvo a sacar conclusiones que me
enseñan de cara a futuras citas. Mi pensamiento ya está en la próxima
temporada. Seguiré trabajando y entrenando para que la mejora no pare. QUERER ES PODER.
Agradezco a Héctor de
GREEN su ayuda y colaboración en esta prueba internacional. El invierno será
duro para sacar lo mejor de mi. Gracias y hasta la próxima, que será en Jerez, el 5 de
septiembre de 2015. ¡Pasad un buen verano!
XIX PARACYCLING BIRA de BILBAO
Acudí a Bilbao para participar el 18 y 19 de julio en la XIX
Paracycling Bira de Bilbao, 19 ediciones del mejor Ciclismo adaptado nacional,
con gran participación internacional además de ser una prueba UCI que da puntos
a España para poder llevar más deportistas a los Juegos Paralímpicos.
Llegamos el viernes 17 de julio por la tarde y lo primero hicimos fue reconocer el recorrido de la contrarreloj. Pedaleé más de 1 hora en el
circuito pero mis impresiones no fueron buenas; curvas muy cerradas, alta
velocidad en tramos concretos y cambios de ritmo constantes, un circuito
ratonero y peligroso donde habría que tener mucho cuidado para evitar un
accidente.
Me alojé en el Albergue de Bilbao donde se respiraba ciclismo por
todos los lados. Convivir con distintas discapacidades te hace ver las cosas de
modo diferente, hay muchos ejemplos de superación, muchas personas que luchan
por normalizar sus vidas y gracias al deporte lo logran.
El sábado 18 de julio fuimos a Belako para participar en la
contrarreloj. Tras 40 minutos de calentamiento en el Bkool, me preparé para la
prueba. Llegué a la salida muy justo, cuando contaban la cuenta atrás de los 10
segundos. Debía dar 3 vueltas al circuito de 3,7km.
La primera vuelta la
planteé tranquila pero estaba preocupado ya que por detrás salían rivales
potentes que me podrían dar alcance. Trazaba las curvas con precaución y
apretaba en las subidas. El calor era intenso y la sensación de húmedad alta,
pedaleábamos al mediodía. La segunda vuelta subí la intensidad y empecé a doblar
a varios compañeros, tracé un curva demasiado rápido y me puse a dos ruedas así
que reduje la marcha, mi mente estaba puesta en Alemania una semana después.
Fui a tope los dos últimos kilómetros pero mi vatios fueron bajos así que no
esperaba hacer una gran resultado. Mi sorpresa fue lograr un segundo puesto en
la contrarreloj, a 46 segundos del ganador. Los compañeros me comentaron que el
calor les había afectado, hubo principios de golpe de calor y muchos abandonos
por accidente. Salvé la jornada que era mi intención.
Tenía ganas de apretar en la ruta. Conocía el circuito de años
anteriores y sabía que era muy rápido, una buena salida era fundamental para
estar en el grupo de los mejores.
El domingo 19 de julio fuimos a Andoain para participar en la
prueba en línea. 4 vueltas de 10 km para pedalear un total de 40km. Salimos pronto por la mañana pero el calor era intenso. La
salida a tope. 100 metros llanos, curva a izquierda de 90 grados y repecho de
80 metros con un desnivel que hace daño.
Un irlandés se puso a tirar del grupo
de cabeza y lo estiro mucho durante los primeros kilómetros. Se
formó un grupo de 6 handbikers en cabeza. No hubo colaboración para pedalear a
relevos. Nadie quería gastar fuerzas y estar preparado para los ataques que se
iban a producir. Funcionábamos a tirones. El que tomaba la cabeza, cambiaba de
ritmo en las subidas. Si uno se despistaba, se subía la intensidad para dejarlo
atrás. Fue una ruta lenta hasta llegar a la última vuelta. Nos quedamos 5
handbikers y se produjeron varios ataques en las bajadas pero nadie perdió fuelle. Pensé en el mejor momento para atacar. Último repecho, a 1,5 km de meta.
Se palpaba la tensión y el grupo se abrió al principio del repecho.
Todos teníamos la misma idea, atacar allí. Entré en el repecho el último, y eso que intenté llegar posicionado, debí cambiar de ritmo por el lado
sucio de la carretera, adelantando por la derecha. Sabía que según llegáramos
arriba de repecho, llegaríamos a línea de meta. Saqué todas mis fuerzas pero
coroné el repecho en tercera posición, a escasos 10 metros de los primeros. Una
distancia insalvable. Al comenzar la bajada, ya los veía alejados a 100 metros.
Pedaleé con intensidad hasta el final y terminé en tercera posición a 18
segundos del vencedor.
La clasificación general fue positiva, logré un
segundo puesto que me dieron 13 puntos UCI. Nunca antes había alcanzado tantos
puntos. Mis sensaciones no fueron demasiado buenas ya que venía del
entrenamiento en altura, mi pico de forma estaba pensado para la Copa del Mundo
de Elzach (Alemania) una semana después y me sentí cansado. En general, termino
muy contento por lograr un segundo puesto, si lo comparo con el año pasado, la progresión ha sido enorme. Mañana parto a tierras germanas.
“COPA DEL MUNDO de CICLISMO ADAPTADO EN SUIZA”
El
lunes 14-15-16 de junio de 2015 se celebraba en la localidad de
Yverdon-Les_Bains (Suiza) una prueba de Copa del Mundo de Ciclismo adaptado.
Las mejores selecciones del planeta (USA, AUSTRALIA, FRANCIA, CANADA…)
participan con la intención de preparar el Campeonato del Mundo de Ciclismo
adaptado que se celebra entre el 31 de Julio y 2 de Agosto en Nottwil (Suiza)
Cuantos más puntos UCI logre un país, más ciclista podrá llevar a eventos
internacionales como las Paralimpiadas de Rio de Janeiro 2016. Estaban casi
todos los mejores handbikers de mi categoría MH3 así que hacer un buen papel
era complicado.
A
pesar de ser el Campeón de España de Contrarreloj en 2015, no pude disputar la
lucha contra el crono en Suiza por un problema de inscripción. En Copa del
Mundo cada país puede inscribir 3 corredores en la contrarreloj y 6 en la
prueba en ruta por categoría de discapacidad. Las 3 plazas de contrarreloj
estaban ocupadas así que me tuve que conformar con la prueba en línea.
Llegue
a Suiza cansado del viaje, venía de
Alemania, ya que había pasado por la fábrica de Quickie para tomarme las
medidas de la nueva handbike SHARK ATTACK, el modelo que luciré la temporada
2016. Llevaba 2000 km y el culo cuadrado de tanto conducir.
La
prueba en ruta de Yverdon era dura. Muchos paralímpicos comentaban que hasta
ahora nunca se había realizado una prueba con tanto desnivel. El recorrido
consistía en 3 vueltas de 14,5km (43,5km) a un circuito sin terreno llano. Nada
más salir comenzaba una subida de 5 km con rampas que empezaban al 3% y terminaban al 11-12%, después una bajada
revirada y rápida que terminaba en un nuevo repecho de 2 km al 7% mantenido, al
coronar faltaban 4 km para meta en un descenso donde se superaban las velocidades
de 70 km/h. Se debían dar 3 vueltas, es decir 3 veces las subidas anteriores,
más de 750mt de desnivel positivo. Un circuito duro pero de los que me gustan,
disfruto subiendo así que tenía ganas de medirme con los mejores.
El
horario previsto de nuestra salida era a las 15h, peor imposible, demasiado
calor pero por un cambio de última hora,
decidieron que la salida fuera a las 9:02 horas de la mañana después de
los H4. Genial.
Tomar
una buena posición en la salida es fundamental. En nuestra categoría se sale a
tope y así eliminan rivales. Me coloqué perfecto, en la segunda línea de
parrilla, detrás de los mejores, las ruedas que debía seguir. No me gusta
arrancar con el plato grande y lo hago con el pequeño, casi nadie lo hace así
pero logro una velocidad punta rápida con bastante cadencia sin reventar el
brazo.
A 80 metros de la salida había una curva de 90º a derechas, era
importante llegar con los primeros y así fue, casi no me creía estar con los
mejores. Tras un kilometro comenzaba el repecho. Llevaba una media de watios
alta y estaba con los mejores pero cuando las rampas pasaron al 5%, me di
cuenta que ese no era mi ritmo. No podía mantener la intensidad de los
primeros. Fui cediendo terreno mientras veía como los mejores abrían hueco en cámara
lenta. Quizás me faltó sufrir un poco más pero los excesos se pagan y quedaba
mucha carrera.
Formamos
un grupo de 8 corredores y cual fue mi sorpresa, los 4 españoles que
participábamos estábamos juntos. La verdad que al acercarse el mundial, todos
queremos que el seleccionador del equipo nacional cuente con nosotros y quedar
por delante del resto de los españoles es el objetivo de todos, aunque con una buena labor de equipo,
podríamos intentar mejores posiciones y lograr puntos UCI que es lo importante.
El
grupo fue perdiendo efectivos en las rampas más duras de la primera vuelta. El
ritmo en las rampas del 7% era elevado, intentaba no perder las ruedas de los
rivales mientras buscaba el menor desgaste, se preveían hostilidades. Tras la
primera vuelta, éramos 3 españoles en el grupo. En la segunda ascensión, otro
español perdió la rueda y el que me acompañaba, empezó a hacer la goma. De
pronto un italiano cambió de ritmo en las rampas del 7%, intenté seguir su
rueda y lo conseguí con sufrimiento. Se lanzó a tumba abierta en la bajada y
perdí ligeramente su rueda. Apreté en el paso por meta y volví a contactar en
los primeros repechos de la última vuelta. Había hecho un esfuerzo importante y
quedaba lo más duro pero iba el primero de los españoles.
Cuando llegamos a la
última subida el italiano me pidió relevo, tome la cabeza e impuse un ritmo
constante, manteniendo la intensidad de los anteriores dos pasos.
A Los 500
metros, el italiano se dejó y afronte el 1,5 km del último repecho en
solitario. Superé a varios corredores, incluso de categorías con menor
discapacidad. Me veía terminando la carrera como el mejor español de mi
categoría pero faltando 400 metros para coronar, apareció un compañero español. No me lo
podía creer. No lo vi llegar por el retrovisor sino hubiera cambiado la intensidad.
Me quede tan sorprendido que no supe reaccionar. Tomó la cabeza e intentó
cambiar de ritmo pero aguante sin problemas. Comenzaba la bajada, el que
entraba primero en las primeras curvas tenía muchas posibilidades de quedar por
delante. A falta de 2 kilómetros para llegar comenzó a diluviar. No veía
absolutamente nada y decidí no disputar el puesto. Un italiano se coló entre
los dos y terminé a 15 segundos del español, el campeón de España en ruta de
2014 y 2015.
Terminé
en el puesto 17 de la general, a más de 15 minutos del ganador, a menos de 50
segundos del puesto 13 y a 6 minutos del 6 puesto. Mi valoración es positiva,
lejos de los primeros pero con los mejores del mundo. Hace un año perdía más de
30 minutos con los ganadores.
Como
siempre digo, se aprende más de las derrotas que de las victorias, nunca
volveré a confiarme hasta haber cruzado la meta.
Lo
próximo será la Bira de Bilbao, Copa del mundo en Elzach (Alemania) y espero
que el Campeonato del mundo en Suiza. Nos vemos. Gracias a todos mis patrocinadores por su confianza, sin ellos no podría acudir a estas pruebas internacionales. GRACIAS JOSÉ MANUEL POR TODO.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


























